miércoles, 30 de noviembre de 2011
La imagen de San Pedro Apóstol y Pedro de Mena (Estepa, 2003).
En 2003 vinculamos la magnífica imagen de San Pedro Apóstol (I. Asunción, Estepa) con el escultor granadino Pedro de Mena en "Lº Aniversario, Reorganización Hdad. S. Pedro". Después de trece años dicha atribución ha sido ratificada recientemente por M. García Luque (U. Granada) en Archivo Español de Arte, Abril-Junio 2016. Tan esplendida pieza de imaginería solo podía ser obra de un insigne escultor. Enhorabuena a todos. Foto U. Sevilla
miércoles, 5 de enero de 2011
ERMITA DEL CRISTO DE LA SANGRE E IGLESIA DEL CARMEN.
De la
Ermita del Cristo de la Sangre a la Iglesia del Carmen.
Respecto al
traslado y creación del nuevo templo del Cristo de la Sangre en la calle Santa
Ana a Mesones, se recogen diferentes citas. En 1788 se habla de este hecho en
estos términos: “En los últimos tiempos
de la Señora Marquesa Dña. Leonor María Centurión y Mendoza, habiéndose
deteriorado mucho la Ermita del Santo Cristo de la Sangre (que ya dijimos
estuvo antes fuera del muro de la villa al pie de la ladera en el carril que hoy
va por detrás de la Ermita de la Concepción) le hizo a su costo (la que hoy
llama Ermita del Carmen) un hombre honrado, cuyo nombre fue el de Juan Martín
Formaríz y al mismo tiempo hizo la Ermita rural de la Fuensanta, cerca del
lugar de Badolatosa. Sus principios se cuentan que fue de un pobre jornalero y
que el fondo con que costeo dichas Ermitas, fue el efecto de cierto hallazgo
que tuvo”[1]. El
Libro de las Fundaciones de Estepa nos indica que “con la advocación del Cristo de la Sangre, estuvo fundada esta ermita
junto a la torre que está a espaldas de la Concepción, camino de la Iglesia
Mayor, cuya cuesta (según los libros de cabildo) se llama la cuesta de la
Sangre. Después, Juan Martín Formaríz, (que murió año de mil seiscientos
sesenta y dos) después de haber fabricado el Santuario de la Fuensanta, la
traslado (a expensas propias) al sitio donde está, con la misma advocación del
Santo Cristo de la Sangre. Se ignora, si la cofradía de Corpus Christi, que se
fundó en esta Iglesia, fue antes, o después de la traslación, se sabe (por
tradición) que en la Iglesia Mayor no se empezaban las Vísperas del Corpus,
hasta que llegaba el pendón de la Hermandad del Señor de la Sangre, y que
después de concluidas bajaba el Vicario con la música, y cantaban con mucha
solemnidad un responso en la Ermita del Señor. (…) Entonces se fundó la
Hermandad del Rosario, se amplió la iglesia, que antes solo llegaba hasta el
sitio donde hoy está el púlpito, se hizo el suntuoso camarín en que colocaron a
la Señora, con cuyo motivo fue decayendo la Hermandad del Santo Cristo en
términos, que el Señor de la Sangre, que (como titular) estaba en el altar mayor,
ha venido a parar a la escalera del camarín de la Señora, parece dio motivo a
estas fundaciones el caso siguiente: estaba una noche en su cotijo, llamado del
Almajar, el referido Formariz, cuando llegaron unos hombres, enviados de uno
que quedaba en presidio (imposibilitado de volver) y le obligaron a ayudarles a
agotar el pozo del mismo cortijo, de adonde sacaron unos cajones de dineros, de
que le dieron parte (a Formariz) y él los invirtió e estas obras pías”[2].
Por lo
tanto el origen de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen[3]
fue la Ermita del Cristo de la Sangre[4]
que al menos desde finales del siglo XV existía cerca de los muros de la villa,
en el arrabal. Dicha Ermita poseía también un Hospital de pobres transeúntes
bajo la advocación de Corpus Christi, ambos fueron trasladados a expensas de Juan
Martín Formariz a la esquina de las calles Santa Ana con Mesones en torno a 1662.
En su nuevo emplazamiento el dispensario no se ubicó anexo a la Ermita del
Cristo de la Sangre sino “abajo (de la
plaza del Carmen) la Casa Hospital en que se albergan los pobres desvalidos”[5].
Hacia 1692 con la fundación en esta Ermita de la Hermandad del Rosario de
Nuestra Señora del Carmen la devoción cristífera ira decayendo en favor de la
mariana, pasando a presidir la iglesia desde el siglo XVIII la Virgen del
Carmen.
En
origen se veneraba en dicha ermita una pintura del siglo XVI, luego ubicada en
la subida al camarín mariano, con el Cristo de la Sangre, la Virgen María, San
Juan Evangelista y dos ángeles coperos recogiendo la sangre de Jesucristo. En
la segunda mitad del siglo XVIII el lienzo fue sustituido por un grupo
escultórico del Calvario en el que destaca el Cristo de la Sangre atribuido al
imaginero antequerano Diego José Márquez y Vega[6].
Con
anterioridad a 1682 la imagen de la Virgen del Carmen fue donada por Dña.
Leonor María Centurión y Mendoza[7],
sobrina y esposa del tercer Marqués de Estepa, D. Adán Centurión, donación
hecha con antelación a la construcción de la torre camarín, por lo cual dicha
imagen estuvo depositada en la Iglesia del Convento de Nuestra Señora de la
Victoria hasta la conclusión de las obras del camarín carmelitano. Más adelante
la Virgen se colocó en el primer altar del lado de la Epístola, mientras que el
citado lienzo del Cristo de la Sangre, de finales del siglo XVI, seguía
presidiendo el altar mayor. Posteriormente una vez concluido el camarín se
trocaron las imágenes, pasando a presidir la iglesia la Virgen del Carmen y
ubicándose el lienzo del Cristo de la Sangre en la escalera de acceso al
camarín.
lunes, 3 de enero de 2011
ERMITA DE LA VERA CRUZ E IGLESIA DE LOS REMEDIOS.
De la Ermita de la Vera Cruz a
la Iglesia de los Remedios.
“La cofradía de la
Santa Cruz, inmemorial y según la tradición; la primera que se fundó en esta
villa de Estepa, tan antigua como la iglesia en que está fundada que igualmente
se cree ser la segunda que hubo en ella, y primera que edificaron los católicos
después que dedicaron la mezquita, hoy iglesia mayor con el título de la Asunción
de Nuestra Señora”[1].
Así comienzan las ordenanzas de la Cofradía de la Santa Veracruz y Rosario de
los Remedios de 1797, en las cuales se hace una clara referencia a la primitiva
y antigua Ermita de la Veracruz, origen de la actual iglesia de Nuestra Señora
de los Remedios. De la misma forma, el padre Alejandro del Barco nos dice hacia
1788 que “la Ermita de la Veracruz (que
en el día llaman también de los Remedios, por la santa imagen de la Virgen, que
se venera en ella, con este título) la cual no hay duda que fue obra de la
Encomienda, pues tenía sobre la puerta las armas de la Orden (de Santiago) en
una lápida que se quitó poco ha, con el motivo de abrir una ventana grande”[2].
El templo[3] actual se reconstruyó a
partir del primer tercio del siglo XVIII, sobre la primitiva Ermita de la Vera
Cruz de época bajo-medieval[4]. El edificio amenazaba
ruina en 1684, pero con el establecimiento en esta iglesia de la Hermandad del
Rosario de Nuestra Señora de los Remedios y su correspondiente fusión con la
antigua Cofradía de la Santa Vera Cruz en torno a 1733, se acometió por parte
de la corporación rosariana la remodelación de la primitiva ermita y su
ampliación con la torre-camarín como espacio preeminente destinado a la Virgen
de los Remedios, titular de la nueva cofradía en auge. Al igual que
ocurrió en la iglesia carmelitana la devoción cristífera, en este caso de la
Vera Cruz, irá decayendo en favor de la mariana, pasando a presidir la iglesia
desde el último tercio del siglo XVIII la Virgen de los Remedios. No se
comienza la construcción del camarín hasta 1754 concluyéndose definitivamente
en torno a 1790. El conocido Catálogo Arqueológico nos dice respecto a este
espléndido espacio mariano que la capilla mayor y, sobre todo, la ordenación
constituida por el camarín y la sacristía construida bajo él, constituyen un
conjunto que podemos considerar como antológico en el barroco español del siglo
XVIII[5].
La imagen
del Cristo de la Vera Cruz se atribuye al ámbito del escultor flamenco Roque de
Balduque[6],
a mediados del siglo XVI. Esta imagen presidió la Ermita de la Vera Cruz (o
Iglesia de los Remedios) desde mediados del siglo XVI hasta el XVIII. Además
fue titular de la antigua cofradía del mismo nombre la cual se fusionó, como
indicamos, en 1733 con la del Cristo a la Columna y la del Rosario de los
Remedios. Se trata de una interesante pieza de elegantes proporciones y cuidada
anatomía vinculada a la estética renacentista hispalense. La talla ha sufrido
numerosos repintes que la han enmascarado, en su última restauración se han
encontrado partes de la policromía original y restos de pan de oro en el paño
de pureza. La efigie cuelga de una cruz plana, original, con remates dorados[7].
La Virgen de los Remedios es una
talla de candelero, sostiene en su mano izquierda al Niño y en su derecha porta
un cetro, aunque no conocemos con seguridad la fecha exacta de su realización
sí existe la certeza documental de que en 1599 se adquiere una imagen
granadina. Se viste esta imagen con ricos atavíos y joyas, donadas algunas por
célebres bandoleros[8]
estepeños. Esta devota talla mariana ha sufrido diversas restauraciones, en
1742 se le pusieron ojos de cristal, en 1750 “se le compuso el rostro”[9] y en 1820 el escultor
antequerano Miguel Márquez García le retocó de nuevo el rostro y las manos.
martes, 12 de enero de 2010
ORDENANZAS DE LA HERMANDAD DEL STMO. CRISTO DE LA COLUMNA Y NTRA. SRA. DE LOS REMEDIOS, S. XVIII.
Ordenanzas
de la Hermandad y Junta de Caridad del Santísimo Cristo de la Columna y Remedios de María
Santísima.
1. Recibo de
hermanos.
2. Como se
han de hacer los cabildos.
3. Recibo de
nombramientos.
4. Nombramiento
por parte del hermano mayor de 2º y 3º.
5. El
nombramiento que sobre viviere al hermano podrá nombrar otro, pagando éste
media entrada.
6. Nombramiento
de consiliarios.
7. Nombramiento
de hermano mayor.
8. Nombramiento
de tenientes, fiscales y alférez.
9. Cargo y
obligaciones de esta Junta. Asistencia a los ajusticiados.
10. Sepultura
para sufragio de los ajusticiados. Acompañaran los hermanos a los que se
conduzcan al suplicio.
11. Asistirán
al suplicio.
12. Asistencia
a los entierros de los ajusticiados.
13. Entierros
de pobres de solemnidad.
14. Se pedirá
limosnas para misas a los pobres de solemnidad.
15. Asistencia
a los entierros de los hermanos.
16. Pagará
cada hermano 16 maravedís en la muerte de cada uno.
17. Será
cargo de los consiliarios cobras dichas limosnas.
18. Asistencia
al sermón y procesión del Jueves Santo.
19. Asistencia
a la función de Corpus y Letanías.
20. Haya un
libro de acuerdos.
21. Libro de
cuentas.
22. Libro de
asientos de hermanos.
23. Días de
cabildo.
24. Inventario
de alhajas y descripción.
Memorial o
firmantes, auto, e informe.
domingo, 10 de enero de 2010
ORDENANZAS DE LA HERMANDAD DEL ROSARIO DE LOS REMEDIOS Y VERA CRUZ, S. XVIII.
Ordenanzas
de la Cofradía
de la Santa Vera+Cruz y Rosario de los Remedios.
1. Recibo de
hermanos.
2. Oficios
para la dirección y gobierno de esta Hermandad.
3. Se nombraran
los más celosos para ejercer sus oficios.
4. Del
tesoro.
5. Del
secretario.
6. Elección
de oficios.
7. Camareras
de Nuestra Madre y Señora.
8. Libros que
deberá tener esta cofradía.
9. Cargos y
pensiones de esta Hermandad.
10. Ejercicios
espirituales que habrá todas las noches.
11. Dirección
del Santo Rosario y hora de salir este por las calles.
12. Fiesta de
la invención de la Santa Cruz y Jubileo de cuarenta horas.
13. Asistencia
a la comunión en el día 1º de Mayo.
14. Asistencia
a la octava y procesión de Nuestra Madre y Señora.
15. Honras
por los hermanos difuntos.
16. Acuerdo
para la distribución de las fiestas de la octava de Nuestra Madre y Señora.
17. Orden y
preferencia en los asientos.
18. Asistencia
con el Rosario a los hermanos enfermos.
19. Responso
que se ha de cantar a los hermanos difuntos.
20. Asistencia
a los entierros de los hermanos.
21. Asistencia
a las procesiones del Corpus y demás generales.
22. Establecimiento
de la escuela de niñas.
23. Número de
niñas que ha de haber en la escuela.
24. Se
distribuirán tres premios anuales a las educandas.
25. De la
recolección de ofrendas y limosnas.
26. No se
pueden enajenar las alhajas, ni contravenir a las últimas voluntades.
Firmantes,
petición, y auto.
viernes, 8 de enero de 2010
ORDENANZAS DE LA HERMANDAD DEL ROSARIO DEL CARMEN Y CORPUS CHRISTI, S. XVIII.
Ordenanzas
de la Hermandad del Rosario de Nuestra Señora del Carmen, agregada a la Cofradía del Corpus
Christi.
1. De la Hermandad
en común.
2. De su
instituto, acoger a los pobres y enfermos en su hospital.
3. De la casa
Hospital.
4. Del
encargado de la casa-hospital.
5. De la
estabilidad de los pobres en dicho hospital.
6. Del tránsito
de los pobres enfermos.
7. De la
comida de los pobres de la cárcel.
8. De la
elección de hermano mayor.
9. Del
nombramiento de tenientes y fiscales de cuentas.
10. De la exhibición
de las cuentas y oficio de los fiscales.
11. Del
oficio del hermano mayor.
12. Del
oficio de los tenientes.
13. Del secretario
y libros de esta hermandad.
14. De la
admisión de hermanos.
15. De la
asistencia de la hermandad a los hermanos enfermos.
16. De las
oraciones en la asistencia con el Rosario a los hermanos enfermos.
17. De la
asistencia de la Hermandad a los hermanos difuntos.
18. De la
asistencia de la Hermandad a los hermanos bien hechores.
19. De la
asistencia de la Hermandad a los entierros de los hermanos.
20. De las
obras en la casa-hospital, ermita, compra, venta, cambio o enajenación de alhajas
de esta Hermandad.
21. Del cabildo
que debe celebrarse para la distribución de las fiestas de la octava.
22. Del sitio
o lugar para celebrar las Juntas y Cabildos.
23. De la
preferencia de asientos.
24. De la
confirmación y autoridad de estos estatutos.
Firmantes,
lista, pedimientos, auto, e informe.
miércoles, 6 de enero de 2010
ANDRÉS DE ZABALA, CANTERO Y ARQUITECTO EN EL SIGLO XVIII.
Andrés de
Zabala
nació en la localidad vizcaina de Bolívar en torno a 1710, entre 1733 y 1734
trabaja en la conclusión de la portada y las torres del Palacio sevillano de
San Telmo y en la Fábrica de Tabacos (BARRIO LOZA, J. L. y MOYA VALGAÑÓN, J. G.
Los canteros vizcainos (1500-1800).
Diccionario biográfico, vol. 11, Diputación Foral de Vizcaya, 1981, pag.
266. FALCON MÁRQUEZ, T. El Palacio de San
Telmo, Diputación y Consejería de Cultura, Sevilla, 1991, pp. 121-129.
SANCHO CORBACHO, A. Arquitectura barroca
sevillana del siglo XVIII, Madrid, 1952, pp. 226). En 1757 aparece en Arcos
de la Frontera actuando en la torre de Santa María, se conoce por esta fecha
que era vecino de Morón de la Frontera ya que estaba al frente de las canteras
de Su Majestad como arquitecto y maestro
mayor de obras. Con anterioridad a 1758, al parecer, actuó en la Catedral
de Cádiz (ANTÓN SOLÉ, P. La Catedral de
Cádiz, Estudio Histórico y Artístico de su arquitectura, Cádiz, 1975, pag.
28) y a partir de esta fecha se constata documentalmente su presencia en Estepa
(Archivo Parroquial de Santa María de Estepa, A.P.S.M., libro de cabildos y de
cuentas de la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios, 1714-1779). En la
sevillana localidad de Écija se le atribuyen, por parte de Rivas Carmona, la
portada de Santa Florentina de 1759 y la portada del Palacio Valverde. Se
verifica por los libros de cuentas de la hermandad rosariana su presencia en el
camarín y sacristía de la estepeña Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios
desde 1760 junto a su compañero Juan Antonio Blanco. En 1763 la Hermandad del
Rosario de Nuestra Señora del Carmen le encarga la realización de la portada de
su iglesia que concluye en 1768. En 1764 realizo dos portadas para la Iglesia
ecijana de San Juan, hoy desaparecidas (HERNÁNDEZ DÍAZ, J.; SANCHO CORBACHO, A.
y COLLANTES DE TERÁN, F. Catálogo
Arqueológico...op. cit., Tomo. III, pag. 305. SANCHO CORBACHO, A. Arquitectura barroca...op. cit., pag.
247) En 1765 se efectúa una venta en la que se alude
a Andrés de Zabala, maestro de arquitecto
en arquitectura civil y militar (A.P.N.E., legajo 285, pag. 103), en este
mismo año otra venta cita a Andrés de Zabala (A.P.N.E., legajo 285, pag. 465).
En 1766 se concluye la Torre de la Victoria, perteneciente al extinguido
convento de Mínimos, cuyo cuerpo inferior se atribuye como obra póstuma a
Cristóbal García y el superior a Andrés Zabala; en la misma villa ostipense se
le vincula con la portada y zócalo del camarín de la Iglesia de Nuestra Señora
de la Asunción. Zabala estuvo en Estepa aproximadamente hasta 1768 en torno a
esta fecha se traslada a Jaén donde muere en 1780. Hacia 1769 en esta nueva
tierra se le atribuye la portada del Hospital de Cambil (GALERA ANDREU, P. Arquitectura de los siglos XVII y XVIII en
Jaén, Granada, 1977, pag. 311), desde su llegada a la capital jiennense se
vincula con la obra del Sagrario de la Catedral. RIVAS CARMONA, J. F. “El Barroco en Estepa y
el arte de la cantería...op. cit.,
pp. 407-447.
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